Ayer fue Viernes Santo

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Hoy, un día después del Viernes Santo, tengo pocas ganas de comentar asuntos políticos. Además, acaban de darme una mala noticia y me encuentro afectada. Creo que ambas circunstancias impiden la concentración imprescindible para estructurar opiniones, argumentos y reflexiones con cierto interés y sentido sobre la actualidad. Lo lamento sinceramente.

Que ayer fuera Viernes Santo, parece que carece de trascendencia. Nuestra sociedad confusa en sus valores, nuestra forma de vida relajada y el relativismo moral instalado en todo el mundo occidental, se han encargado de restarle influencia a unos hechos incuestionables. Nos mostramos ajenos, displicentes y hasta despreciativos, como si no fuera con nosotros, con una religión en la que se basan los derechos humanos que nos proporcionan la libertad necesaria para ignorarla. Es paradójico.

Jamás he manifestado en este blog mis creencias religiosas. Ni siquiera puede deducirse si las tengo. Eso pertenece a mi intimidad y a mi propia espiritualidad, pero desde luego profeso el mayor respeto a una religión que ha marcado un antes y un después. Si alguien se atreve a etiquetarme, lo hará inspirado en unos prejuicios que le impiden analizar con objetividad. El problema, en consecuencia, es suyo.

Históricamente, hace unos 2000 años se cometió una gran injusticia con un hombre de paz, pero no como Otegui. Este hombre hablaba de paz de verdad, duradera. Predicaba la justicia, el perdón y el amor. Aseguró que era posible la igualdad de todos, pobres y ricos, esclavos y poderosos, judíos y gentiles. Un hombre que dejó un mensaje para la eternidad, desvirtuado en la misma medida por parte de la jerarquía eclesiástica, inventada a posteriori, como por numerosos políticos y clases dirigentes de toda época. De ésta, también.

Celebramos una fiesta mundial que me inspira una profunda consideración. Los que la vituperan, se suman camaleónicamente al espectáculo y a la exhibición, buscando sus propios beneficios. No es irrelevante el aniversario del asesinato de un hombre bueno. Nunca lo es. Por ello, el ataque al cristianismo no puede obedecer más que a la conveniencia, la misma entonces que ahora.

Hoy se pretende desvirtuar, desprestigiar e incluso ridiculizar una vida ejemplar que cuestionaba todas las normas. La nueva doctrina movía los pilares más firmes, causó sorpresa y admiración, pero asustó al poder civil y religioso que intuyeron el final de sus influencias. Ambos estamentos solventaron la amenaza que suponía un nuevo modelo de convivencia justa, manteniendo el suyo de privilegios a través de una horripilante ejecución. En la actualidad sucede exactamente igual. Introducir y aceptar valores inalterables, distorsiona las pretensiones de numerosos mandatarios. La historia se repite.

Ahora, especialmente en estos días, se evidencia la incoherencia humana, los intereses momentáneos, la inconsistencia de las ideas que a veces defendemos. Algunos políticos obsesionados con eliminar la cruz de todos los centros públicos, corren con rapidez a situarse en los mejores sitios de las procesiones para que su acto de presencia rentabilice al máximo sus respectivas metas terrenales.

Esos políticos también ayer, Viernes Santo, se comportaron de forma deshonesta. No sienten reparo en pregonar unas convicciones pero actuaron de acuerdo a las contrarias. Creen que la cruz es perjudicial, mientras se promocionaron presidiendo las más enormes, queridas y valoradas. Se aprovecharon de unas enseñanzas que marginan, para exprimirlas a su antojo y obtener de ellas sus deseos más egoístas. Utilizaron y manipularon creencias que no profesan, arrastrándose serviles en su ambición de poder. Son al fin y al cabo, unos pobres hombres. Carecen de principios. Se ahogan en sus contradicciones. Son traidores a su modo.

Ayer fue Viernes Santo. Por eso no quiero escribir como siempre. Prefiero ofrecer mi propio reconocimiento a un personaje histórico extraordinario, que para gran parte del mundo es la Divinidad. Me encantaría comprender mejor. Me gustaría ser mucho más fiel. Querría descartar toda incertidumbre.

Ayer fue Viernes Santo. La esperanza es una alegría que apetece compartir. La mala noticia se queda sólo para mí.

Comentarios (8)add comment

imp dice:

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¡Un artículo totalmente distinto a lo que nos tienes acostumbrados, jefa!
 
abril 03, 2010
Votos: +1

CD dice:

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Definitivamente esta es la semana de las malas noticias, y lo peor es que tiene que coincidir precisamente con la Semana Santa.

Tampoco estoy lo suficientemente concentrado para comentar nada mas.

¡Viva Jesús Cautivo y Viva Nuestra Señora de los Dolores!
 
abril 03, 2010
Votos: +0

Anabel dice:

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El mundo se está convirtiendo en un lugar incomprensible. Acabo de recibir noticias de un amigo muy querido que pertenece a una familia cristiana que vive en Jerusalén, y que hoy ha sido atacado a golpes y rociado con gas lacrimógeno junto a un grupo de turistas cuando se dirigía hacia una iglesia, ya que se gana la vida como guía turístico en Tierra Santa.

Más cerca, en España es la primera vez que he tenido la oportunidad de escuchar comentarios tan carentes de sentido como que en Málaga debería habilitarse un procesiódromo para las imágenes de nuestra Semana Santa, porque hacen intransitables las calles del centro de la ciudad en estos días, y molestan a quien no tiene ningún interés en ellas. Queremos adoptar a toda prisa las costumbres de todos los que han decidido convivir entre nosotros para que no se sientan extraños en un país que no es el suyo, mientras que a las nuestras las condenamos al ostracismo.

Dicen que quien olvida su pasado está condenado a repetirlo, y yo me pregunto hacia dónde se dirige nuestro país cuando hemos llegado a un punto en el que cualquier tipo de espiritualidad está mal vista. Coincido contigo en que el mensaje de Jesús resulta tan incómodo en estos momentos como ya lo fue en su día, y reconozco muchos paralelismos entre su mundo y el nuestro.

Yo también te mando mi más sincero apoyo ante la dificultad que supone el recibir una mala noticia, porque los que atravesamos una situación difícil muchas veces perdemos la perspectiva y caemos en la tentación de pensar que ningún problema tiene tanta gravedad como el nuestro. Mañana es domingo de Resurrección y yo personalmente le he pedido a Jesús que en un día tan especial me permita a mí también renacer a una nueva vida, para afrontar cada nuevo día con esperanza e ilusión.

Feliz Semana Santa a todos.
 
abril 03, 2010
Votos: +0

Batman dice:

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El mundo se va a ir al garete y la gente se queda mirando sin hacer ni decir nada.

Hace falta más gente con agallas como tú para que la cosa cambie.

Sigue así, dando caña y ejemplo.

 
abril 05, 2010
Votos: +0

CD dice:

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Al mal tiempo buena cara. Recuperado ya de las malas noticias, quisiera hacer mi aportación al precioso artículo de esta semana.

Antes que nada me da mucha pena que haya tan pocos comentarios hasta el momento sobre un artículo fascinante con un tema fascinante.

Cada vez más se van perdiendo los valores en las familias, perdiendose tanbién el interés por saber más de la Semana Santa. Mi abuela me contaba que antes era la semana más importante del año, todos deseaban que llegase, vivían la cuaresma, cumplían con la vigilia, salian a ver procesiones, estrenaban ropa nueva, comian la comida tipica, etc.

A día de hoy la mayoría de jóvenes la ven como la semana de vacaciones: Play Station, botellones, playa, juergas, etc, ni saben ni quieren saber más sobre el tema.

Evidentemente en todo esto ha tenido mucho que ver la enfermiza laicidad del Gobierno: Aborto, pildora del día después, devaluación de la asignatura de religión, retirada de crucifijos en colegios, etc, intentando conseguir con ello ser más "progres" o más "modernos".

Esta laicidad me da asco, al igual que este Gobierno. Dios quiera que la Semana Santa vuelva a convertirse en lo que era.

 
abril 07, 2010
Votos: +1

Inés Ayala dice:

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No creo que se vuelva a una celebración como la que comenta CD. Pero incluso en estos tiempos se podía vivir con un poco de más respeto, empezando por los cargos públicos socialistas que se quieren cargar todo lo relacionado con la religión, que quieren quitar las cruces, que presumen de ateos e insultan a los que creen en Dios, pero que a la vez, como dice Esperanza, se ponen los primeros en las procesiones.
Viva la coherencia.
Lo mínimo es actuar de acuerdo a lo que se defiende. Estos se venden por un plato de lentejas.
 
abril 08, 2010
Votos: +0

Diana C. dice:

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Esperanza, siempre leo su blog, aunque a menudo no comento, pero hoy quería decir que me encanta y admiro mucho la manera en que siempre describe a Jesús. Es verdad que ha sido y sigue siendo desvirtuado. Lamentablemente esto también ocurre aquí en México y es triste ver como algo tan significativo va perdiendo el valor a través de los años.

Muy buen artículo y,como siempre, le mando un abrazo enorme, del tamaño de mi país.
 
abril 09, 2010
Votos: +0

ana dice:

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Hola Esperanza, muchas felicidades por todo l oque haces por los ciudadanos. SIento lo de la mala noticia, mira te dejo un versículo bíblico aprovechando que hace nada era Semana Santa:
"Porque de tal manera amó Dios el mundo, que ha dado a Su único Hijo, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
Nuevo Testamento, Juan 3.16smilies/smiley.gif
 
abril 09, 2010
Votos: +0

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