España en el corazón

Hace mucho tiempo, casi en mis comienzos políticos, coincidí en un acto del partido con Manuel Fraga. A pesar de la impresión que me causaba y del apuro que sentí al acercarme, le hice una pregunta importante dada mi inexperiencia. Le dije que cuándo se me quitaría la vergüenza para hablar en público. Él, con ese tono característico y esa fuerza arrolladora, me respondió: “querida amiga, espero que nunca, porque entonces la perderás para muchas otras cosas”.





